
Soy Carolina, fotógrafa especializada en maternidad, recién nacido e infantil, y la persona que está detrás de Etérea.
Si has llegado hasta aquí, probablemente quieras saber quién estará al otro lado de la cámara, acompañándote en uno de los momentos más importantes de tu vida.
Desde pequeña, la fotografía siempre ha formado parte de mí, en mi casa había cajas llenas de fotos familiares antiguas, podía pasar horas mirándolas una y otra vez.
Mi padre también tenía esa sensibilidad: siempre estaba con la cámara en la mano, capturando nuestra vida sin que nos diéramos cuenta, gracias a él, hoy tengo el regalo de poder volver a mi infancia cada vez que quiero.
Siguiendo sus pasos, empecé a hacer lo mismo, ya en las excursiones del colegio llevaba mi propia cámara, intentando guardar esos instantes que de alguna forma, sabía que algún día serían tesoros. Con el tiempo entendí que eso es lo que realmente me apasiona: conservar instantes que no vuelven, pero que siempre podemos revivir al mirar una imagen.
Mi forma de trabajar
En mis sesiones busco momentos naturales: conexiones, miradas sinceras y esos pequeños gestos que cuentan vuestra historia real. Me gusta que todo fluya con calma y respeto, especialmente cuando hay niños, para que la experiencia sea agradable y las fotos reflejen quiénes sois de verdad.
Por eso, trabajo sin estudio físico. Prefiero los espacios donde os sintáis cómodos y libres: vuestro hogar, la luz de la naturaleza o lugares que formen parte de vuestra identidad. Mi sensibilidad y empatía me permiten crear un ambiente relajado donde todo surge de manera orgánica.
Cuando no estoy tras el objetivo, me nutro del arte, el cine, la lectura y la música. Disfruto de las cosas sencillas: pasear por la naturaleza o salir con mi cámara sin rumbo fijo, buscando la belleza en lo cotidiano. Todo eso alimenta mi mirada y mi manera de contar historias, tal como podéis ver en las imágenes de aquí abajo.



Mi mundo y Etérea
Ahora que ya sabes más cosas sobre mí, me gustaría contarte por qué elegí llamar Etérea a mi estudio. Buscaba una palabra que hablara de lo intangible, de aquello que no se puede tocar pero sí sentir, como lo que ocurre con los recuerdos y con las emociones que quedan suspendidos en una fotografía.
La hiedra de mi logotipo completa este significado: representa los vínculos que perduran y la belleza que crece de forma natural. Como la hiedra, vuestras historias se entrelazan y continúan creciendo, y mi labor es conservar esos lazos para siempre.
Como ves, hay mucho de mí en este proyecto. Si sientes que mi estilo encaja contigo, estaré encantada de fotografiar vuestra historia, trabajo principalmente en Málaga y alrededores, capturando sesiones de embarazo, recién nacido, infancia y familia.